Entre la noche del 13 y la madrugada del 14 de abril, al menos cuatro motos fueron robadas en distintos puntos de Nueva Palmira. Los hechos incluyeron ingresos a viviendas con rotura de portones y candados, y en un caso la sustracción de una moto de un porche a las 6:27 de la mañana, conectando directamente los cables de arranque.
Las víctimas radicaron denuncias en la Seccional 4ª. A continuación, el relato de dos de ellas, con identidad resguardada, que coinciden en señalar la pasividad de la policía pese a tener datos concretos.
Haciendo Wheelie
“Los hechos empezaron el lunes 13 a las 11 y cuarto de la noche aproximadamente. Me rompieron el candado, rompieron el portón, hicieron 35 metros para llegar a la moto. Una vecina vio que la iban haciendo wheelie”, relató una de las víctimas. Al día siguiente, al llamar a la policía, le informaron que no había móvil disponible y debió trasladarse por sus propios medios hasta la comisaría para radicar la denuncia.
Días después comenzó a recibir información por fuera de la policía: vecinos le avisaron que su moto circulaba en Carmelo, y los propios individuos subían fotos a Instagram armando una moto de la misma marca. “Yo he mandado mensaje, he llamado y no hay comunicación entre los policías. Me dicen que todos están informados, pero cuando llamo a Carmelo me preguntan qué características tiene mi moto”, denunció.
Su principal inquietud es la impunidad. “Se están metiendo a casas, puede salir cualquier persona lastimada que quiera defender lo suyo. Yo sí quisiera recuperar mi moto, pero estás poniendo en riesgo tu vida. La policía no va a hacer nada si no les ponemos presión de otro lado”.
Encapuchados
Otra víctima relató que al otro día del robo le llegó un vídeo donde aparecían los jóvenes encapuchados robando su moto. “Andan encapuchados pero está ese vídeo, se suben a las redes y todo. A mí me llegaron los nombres de quiénes eran los gurises. Fui y les llevé a la comisaría también”. También supo que la moto andaba en Carmelo y aportó esa información.
La respuesta policial, según su testimonio, fue que no podían hacer el allanamiento porque los responsables ya no llevan las motos a sus casas. “Son menores los gurises, ya han sacado motos y no le han hecho nada, entonces siguen robando. Así como robaron cuatro motos en Palmira, van a seguir robando”.
“Saben dónde están”: el testimonio de alguien vinculado a las carreras ilegales
Una fuente con conocimiento del ambiente de las carreras ilegales, cuya identidad está protegida, confirmó que las motos robadas tienen como destino principal Carmelo. “Los milicos (los policías) saben dónde están. Una está en Carmelo, la fueron a buscar los gurises porque los policías no querían ir. La recuperaron por mano propia. La policía no entra a ese barrio”, afirmó. Sobre los responsables, señaló: “La mayoría de los que roban son todos menores. Los agarran y los sueltan porque son menores”.
Por qué roban las Crypton y las PX
Una fuente vinculada al motociclismo, que pidió reserva de su identidad, explicó: “En el caso de las Crypton, los plásticos son bastante caros; un guardabarros delantero original ronda los $4000. Las roban para vender los plásticos en el mercado negro. En el caso de las PX es la moto más vendida, la que más circula, y también roban para conseguir piezas de motor, que son muy caras”. “Preocupa que se naturalizó que te roben”, señaló. Ambas fuentes coinciden en la preocupación ante la ola de robos.
Patrones y vacíos
La preocupación principal tanto de las víctimas como de las fuentes que declararon a nuestro medio es la inacción policial y la falta de garantías para los propietarios de las motos. El modus operandi es consistente: ingresos nocturnos a viviendas, rotura de portones, y en al menos un caso conexión directa de cables. De acuerdo con las investigaciones privadas llevadas a cabo por los damnificados y personas vinculadas al motociclismo, los autores serían menores de edad, residentes en Carmelo, con reincidencia; la policía aduciría falta de pruebas o imposibilidad de allanar porque “ya no llevan las motos a la casa”.